Mi primer contribución al blog y hay tantas cosas que contar que no sé por dónde empezar.
Creo que Kris ha hecho un buen resumen de todo lo que nos ha parecido más llamativo los primeros días, así que ahora no quiero ser demasiado redundante con la información de esta entrada.
Las dos nos hemos mudado ya a nuestros respectivos pisos... y, aunque ella tiene cuatro compañeras de piso y yo sólo dos, ambas tenemos compis de piso coreanas. Ella, además, comparte piso con una chica de Mongolia y una china. No ha sido fácil encontrar un buen sitio porque aquí los alquileres, aunque son baratos, suelen ir ligados a habitaciones claustrofóbicas, o a ausencia de ventanas, o a fianzas excesivas. En mi caso, vivo en un sótano y soy afortunada de tener ventana y de poder caminar más de tres pasos entre la puerta de la habitación y mi cama. Los alquileres para habitaciones individuales tienen un margen bastante amplio, pero a día de hoy están entre los 350 000 y los 700 000 won en lo que a habitaciones de pisos compartidos y goshiwons se refiere*.
Si queréis alquilar un estudio o un piso completo (para compartirlo con otros amigos) normalmente tenéis que pagar una fianza bastante alta. Tirando por lo bajo, unos 3000 euros, pero a menudo suele andar entre los 5000 y los 8000 euros. Por lo que nos han comentado, es poco probable que un casero acepte alquilar un piso si todos los inquilinos son extranjeros, normalmente tiene que haber al menos un coreano en el piso para que se planteen la posibilidad de alquilarlo completo con inquilinos extranjeros.
No sé si será algo generalizado, pero nuestras compis coreanas parecen tenerle fobia a los productos de limpieza. Cuando yo entré al piso estaba hecho una porquería, y hay algunas cosas que siguen igual porque me parece impresentable que tenga que limpiarme yo solita el piso entero. En el caso de Kris, tanto ella como la china y la chica de Mongolia se han puesto de acuerdo para establecer turnos de limpieza. Esperemos que las coreanas respeten los turnos y hagan su parte. Yo ya he tenido que vérmelas con cuatro bichos enormes (algunos hasta ahora desconocidos porque en España no tenemos bichos así) y la casera ha tenido que llamar a un exterminador de plagas.
En mi caso, mis compis están desaparecidas prácticamente todo el día y, cuando están en casa, es como si fueran autistas. No salen de sus habitaciones. Por lo visto es algo bastante habitual T_T Es una pena, porque yo quería que mis compañeras de piso fueran coreanas para poder practicar coreano y mejorar más deprisa, pero bueno, es lo que hay.
Ah, otra cosa: aquí, en los pisos de chicas los caseros suelen ponerte como norma que no te puedes traer chicos. Yo tengo esa norma impuesta y tampoco se puede fumar ni tener mascotas (pero al menos una de mis compañeras fuma, así que como podéis ver en Corea también se saltan las normas a la torera, son muy españoles para esas cosas).
Para los que vais a hacer un curso en alguna universidad y queréis pillar residencia de la uni: estad muy pendientes de cuándo se abre el plazo para pedir habitación, porque os podéis quedar sin, como nos pasó a Kris y a mí. Están muy solicitadas, sin contar con que son tamaño mini, mini y lo más probable es que os toque compartir (algún día haremos una entrada sobre las habitaciones de la universidad).
Ojo a los coches y demás: ¡LOCOS DE LA CARRETERA! No es tan terrible como en Italia o China, pero pasan muchísimo de los peatones; y los conductores de autobús parece que se marcan como objetivo cada mañana derribar el mayor número posible de pasajeros. Cogen las curvas que parece que estuvieran en plena carrera de Fórmula 1, es la leche. Ya os podéis imaginar lo divertido que es subirse con una maleta que pesa veinte kilos a uno de estos autobuses, ¿verdad?
Lo de respetar los pasos de cebra es algo que en Seúl no se estila, así que me siento como en casa :)
Algo que me parece importante y que en la embajada no te dicen:
Sí que es posible solicitar el visado una vez que llegas a Corea (a mí me habían dicho que si ibas en calidad de turista a Corea no podías pedir una visa una vez que estuvieras aquí), lo que ocurre es que los trámites son mucho más largos y laboriosos. Un amigo nuestro que vino hace tres meses para estar con su novia ha pedido el visado estando aquí y, aunque aún no ha ido a recogerlo, no parece que vaya a haber ningún problema para que se lo concedan. Él tenía una facilidad que otros no tienen, contaba con un tutor coreano, una persona dispuesta a avalarlo, los padres de su novia. Pero si no tenéis tutor coreano también podéis pedir la tarjeta de residencia y no deberíais tener problemas para conseguirla.
(EDIT: Le han dado su Alien Card sin ningún problema, así que como veis podéis venir sin visa, pero os recomiendo que la solicitéis en España).
Respecto a las clases... empezamos hace más de dos semanas y van bastante deprisa. Es inevitable, porque damos cuatro horas de clase al día y las clases son en coreano al 100%.
En la Yonsei establecen dos sistemas de niveles distintos para los cursos de coreano.
El grupo A incluye a todas las personas que pertenecen a países asiáticos cuyos idiomas presentan una estructura similar a la del coreano (japonés, chino, etc.) o personas que han cursado coreano con anterioridad. El grupo B está pensado para personas de países cuyos idiomas no tienen nada que ver con el coreano, que básicamente engloba a los estudiantes occidentales y de países que no estén en Asia oriental. Por lo que nos ha comentado una compañera del grupo B, en el nivel 1 de dicho grupo sí que explican las cosas en inglés. Tanto Kris como yo estamos en el grupo A y por tanto hemos empezado desde la primera clase con las explicaciones en coreano.
La comida aquí es muy barata, sobre todo en el campus. Se puede comer de maravilla por el equivalente a cuatro o cinco euros. De por sí las jarras de agua son gratis y las rellenan tantas veces como sea necesario, los acompañantes (kimchi, judías, tofu...) también son gratis y los reponen en cuanto vacías el plato. El plato principal suele incluir una ración decente, así que te quedas bien y te sale muy barato. Eso sí, ojo los que le tengan fobia a la comida picante, porque aquí la mayoría de los platos pican. Pero Kris y yo estamos de acuerdo en que no hemos probado ningún kimchi todavía que fuera mas picante que el de los restaurantes coreanos de Madrid. El Tteokbokki es diferente; normalmente no lo tienen en todos los restaurantes, Kris no ha visto todavía uno donde lo hagan, yo creo haber visto uno el otro día (algo excepcional) y con el que hacen en los puestos de la calle... ¡¡¡¡te arde todo!!!!
Es verdad que te miran por la calle, cosa de la que yo no estaba tan convencida antes de venir. Había oído opiniones completamente contradictorias y estaba convencida de que no nos iba a mirar casi nadie. Al fin y al cabo en Seúl hay muchísimos millones de habitantes, así que lo lógico sería que estuvieran acostumbrados a ver guiris. Pero la verdad es que te miran la mayoría de las personas con las que te cruzas por la calle. Yo vivo en Hongdae, que es un barrio bastante multicultural, porque viven muchos guiris por aquí y, aun así, la gente te mira. Cuando vas en el metro, a menudo miras a tu alrededor y ves a gente desviando la mirada. Sin embargo, mi impresión particular es que por lo general miran más si van dos personas occidentales juntas, ya sean dos chicas, dos chicos o una chica y un chico.
Chicas, si buscáis un novio coreano, un consejo: tomad vosotras la iniciativa y pedidle el número de teléfono al chico, porque aquí son muy, muy tímidos. Por lo visto no piensan que a las chicas occidentales les puedan gustar los chicos orientales (eso es lo que me dicen mis amigos por aquí, yo sigo sin entenderlo) y no te miran si tú los miras a ellos. Es alucinante. Yo me estaba empezando a deprimir pensando que a los chicos coreanos no les gustaban las occidentales (hombre, hay de todo), pero resulta que a los que sí les gustan es poco probable que te digan algo. A mí me tocó uno de los lanzados y me pidió el número de teléfono en el metro. Cuando se lo conté a un par de amigas coreanas se quedaron alucinadas y me dijeron que era algo muy poco habitual. La mayoría no se lanzan. Además, parece ser que las occidentales tenemos fama de ser muy ligeras de cascos, así que muchos de los coreanos no se plantean una relación seria con una occidental de buenas a primeras.
Chicos, si buscáis novia coreana... lo tenéis muy fácil. Aquí los chicos occidentales causan auténtico furor. Lo gracioso es que causan furor entre las chicas... y despiertan muchísima admiración entre los chicos. A mí me ha resultado muy chocante encontrarme en más de una ocasión con que los chicos coreanos les dijeran a los chicos occidentales que eran muy «guapos». Luego siempre afirman una y otra vez que no son gays (no vaya a ser que pienses que lo son), pero el caso es que lo dicen. Es muy frustrante ir con un amigo español, decir que X coreano te parece guapo y que dicho coreano le diga a tu amigo que es muy «handsome». Me ha pasado ya con dos amigos. Y cuando le enseñé a un amigo coreano una foto de uno de ellos, también dijo que era muy guapo oTL.
Algo flipante: son adictos al móvil. Yo pensaba que en España las cosas estaban mal porque la gente parece comunicarse más por Whatsupp que cara a cara, pero lo de Corea es preocupante. Vas en el metro y casi todo el mundo está pendiente de su móvil, ya sea jugando a los juegos del Kakao Talk, viendo la televisión o chateando. Resulta muy triste ver a parejitas juntas cada uno con su móvil y sin mirarse el uno al otro. Anteayer estaba en Myeongdong y nos metimos una amiga y yo en un Angel-In-Us a tomar un café. Había un grupo de seis amigos que estaban juntos en una mesa... cada uno pendiente de su propio móvil. En la hora y pico que estuvimos allí prácticamente no interactuaron entre ellos. Tres de ellos no despegaron la vista del teléfono en ningún momento (sí, somos así de cotillas, estuvimos pendientes).
Eso sí, las tarifas de voz y datos están muy bien, sobre todo las de datos. Yo pagué el día 10 de octubre 300 megas de datos (en prepago) que puedo utilizar hasta el 10 de noviembre de este año, y me han costado 8800 won. Haciendo cuentas, entre cinco y seis euros. Es un lujo. Las llamadas son más caras, así que compensa usar el Kakao Talk y gastar datos, porque Kakao Talk te permite hacer llamadas gratis a través de la aplicación a otros usuarios. Además, en cuanto puedes acceder a alguna red wifi, desconectas el 3G y gastas todavía menos. Sin embargo los sms son bastante baratos. Mi recomendación personal: cogeos el teléfono con Olleh. Os encontraréis con que no os dejan comprar un teléfono coreano y tener un número coreano sin mostrar al menos el recibo de la solicitud de la tarjeta de residencia. Al menos eso es lo que me ha pasado a mí, pero sí que te permiten alquilar un móvil o comprar un número ya existente. Vamos, que un coreano te venda su número (porque se va del país, por ejemplo, y en vez de dar de baja la línea cambia de titular).
Informaos muy bien de los seguros de viaje que tengáis, de lo que incluyen y lo que no, porque aquí los hospitales y la sanidad en general son muy caros. Lo mejor es que vengáis con uno contratado desde España.
No hemos tenido ocasión de salir mucho de noche por Seúl y sólo hemos pisado una discoteca hasta ahora, pero a mí me parece que la música está excesivamente alta en todas partes. Eso sí, los coreanos no son nada parados, la mayoría bailan (y lo hacen bastante bien). Ah, y aquí no existe lo de «entrada con consumición», por lo menos, no con consumición alcohólica.
Algo que sí hemos experimentado: reservar mesa en una discoteca. Salimos un día con un amigo español de padres coreanos y sus compañeros de clase. Uno de sus compañeros reservó mesa en una discoteca de Hongdae (vamos, un reservado VIP de los de toda la vida). A mí se me desencajó la mandíbula al ver el precio. Cerca de 400 000 won (vamos, nuestro alquiler mensual). El precio no depende de la mesa en sí, sino de la botella que encargues, pero creo que os podéis hacer una idea.
Sobre los productos necesarios en tu rutina diaria:
Sí, en Corea SÍ venden desodorante. No es tan difícil de encontrar como afirman algunos, en las droguerías y perfumerías suele haber. Lo que pasa es que suelen tener siempre Nivea roll-on, así que lo difícil es encontrar desodorantes de otras marcas o en spray.
Chicas, los productos de higiene femenina son caros. Las compresas menos que los tampones, pero... son claramente más caros que en España. Además, tanto los tampones como los salvaslips son muy difíciles de encontrar, ya que no ven bien usarlos. También son caros los champús y los geles de baño. Sin embargo los productos de cuidado facial son más baratos y bastante buenos. En mi caso concreto, que tengo una piel con acné puñetero, son productos muy buenos porque son delicados, pero muy efectivos. Mi piel es bastante sensible, así que se agradece. De todas formas, como el clima es húmedo, aquí los problemas cutáneos suelen mejorar mucho.
Hablando del clima, desde el 20 de septiembre, que es cuando aterrizamos en Seúl, ha llovido dos días. Parece que hemos tenido suerte de llegar justo después de los tifones y de pillar unos días bastante secos. Hasta esta semana no hacía nada de frío, pero ahora empieza a refrescar por las noches y ya va viniendo bien la chaqueta gruesa.
Los mejores supermercados para comprar: yo todavía no los he pisado todos, pero el que más me gusta por el momento es «daiso». Es muy barato y tiene prácticamente de todo. Sin embargo, tendréis muchas tiendas de ultramarinos cerca donde comprar la comida y productos básicos de droguería. Para ciertas cosas es mejor irse a E-Mart, HomePlus o Lotte Mart, como ciertos productos de limpieza (mopas), tendederos, sábanas... (ojo: las sábanas son caras, y no os puedo asegurar que las que os llevéis de España os vayan a servir, las camas individuales aquí son de 200 x 110).
Y sí, digo tendederos porque parece que aquí el tendedero es algo muy personal. En mi casa no se comparte, cada una tiene el suyo (WTF?) y, si no recuerdo mal, en casa de Kris tampoco. A lo mejor para vosotros es normal, pero yo en seis años de compartir piso con un montón de gente distinta (y no sólo en España) nunca me había encontrado con esta situación, así que me resulta muy llamativo.
En Sinchon, que es una de las paradas de metro que pillan cerca de la Yonsei University y de la Ehwa University, tenéis daiso. De camino a Hongdae (la parada de Hongik University) desde Sinchon tenéis un G-Mart y un Lotte Market.
Algo que me llama la atención mucho: la publicidad con famosos. Aquí resulta un poco agobiante, sobre todo en zonas con muchas tiendas de maquillaje y demás. En Myeongdong puedes encontrar carteles de grupos y cantantes famosos de casi cualquier discográfica promocionando algo. Yo diría que el mas popular es Jang Geun Seuk, seguido de cerca por el HoMin, SHINee (Etude House), SuJu (SPAO), B2ST, las BEG, SISTAR (Holika), SNSD (Casio), F(x) [SPAO], TEEN TOP (Skechers), B1A4, 2PM, EXO (The Face Shop, Samsung)... y así ad aeternum. La primera vez hace ilusión y todo el tema, pero la verdad es que al final resulta un poco opresivo.
Debemos de estar adaptándonos bien a la cultura, porque ahora las señoras sí que nos dan propaganda. Los primeros días nos frustrábamos porque le daban a todo el mundo y a nosotras nada, pero últimamente parece que ya nos quieren más.
Por hoy es suficiente, ya os actualizaremos con más curiosidades ;)
*Cotización del won a fecha de publicación de la entrada: 1 € --> 1445 ₩.
Etiquetas: Alien card, G-Mart, Hongdae, Kakao Talk, Lotte, Myeongdong, Olleh, residencia, residente, Seoul, Seúl, Sinchon, Yonsei